Turismo en Pedro Muñoz; Cuna del Mayo Manchego

Pedro Muñoz es un municipio de la provincia de Ciudad Real perteneciente a la comarca de La Mancha, limitando con las provincias de Cuenca y Toledo, con una población aproximada de 8.000 habitantes y poseedor del título de “Villa y Corte del Mayo Manchego”, además de un gran Patrimonio Cultural, Natural e Industrial. 

LA HISTORIA DE LA VILLA

LOS PRIMEROS POBLADORES

Pedro Muñoz se encuadra dentro de la Mancha Húmeda, llamada también la Mancha Alta, al norte del río Guadiana y por donde pasa su afluente el Záncara. Los primeros hallazgos de asentamientos documentados en Pedro Muñoz, datan alrededor de finales del Paleolítico Inferior y el Paleolítico Medio. El entorno natural de lagunas endorreicas y el río Zánzara hizo propicia la aparición tan temprana de estas poblaciones por la zona. Los restos encontrados cercanos a la Laguna del Pueblo se caracterizan por ser elementos de industria lítica adscritos a la cultura del Achelense Final y al Musteriense, destacando los bifaces , raderas y tiedros, que se pueden ver en el Museo Histórico Juan Mayordomo. La forma de vida de esta época era entorno al recurso del agua con un hábitat de cuevas y abrigos aprovechando los recursos de la zona. Este aumento de la presencia de esta época que sufre la comarca quizás sea por las mejores condiciones climatológicas.

Durante el Paleolítico Superior también hay presencia de asentamientos junto a las lagunas y el río Záncara como lo documentan los restos encontrados en estos lugares así como en las cercanas poblaciones de Campo de Criptana, El Toboso, Mota del Cuervo, Socuéllamos y Tomelloso. Estos cazadores recolectores tenían un hábitat nómada, viviendo en campamentos estacionales que se iban moviendo en función de la caza y en nuestra localidad además del seguimiento de la caza probablemente con el carácter estacional de las lagunas y la alta presencia de sal en las mismas, pudiera ser la sal un elemento importante en la primeros ejemplos de intercambio con otras poblaciones cercanas. Vivían en cabañas realizadas con materiales vegetales y cubiertas con pieles, fáciles de desmontar y trasladar a otros lugares. Su economía se basaba prácticamente en la caza y recolección de productos que podían obtener en cada estación del año. Debido a este carácter nómada de estas poblaciones es muy difícil documentar su existencia. Por el estudio de la presencia de la industria lítica del territorio se puede afirmar que la comarca estaba explotada de manera exhaustiva por estos pobladores del Paleolítico, moviéndose por todo el territorio, creando diferentes asentamientos, aprovechando los recursos de la zona, creando las primeras rutas de desplazamiento y una compleja red viaria de vital importancia durante la Prehistoria en la zona.

De la época del Neólitico conocemos poca cosa, tan sólo hallazgos aislados característicos de este periodo. Así durante el Calcolítico se produce el repoblamiento definitivo de la región. Esta época tenemos una amplia tipología de asentamientos desde los poblados en cerros con valor estratégico de control de vías de comunicación; poblados en zonas llanas y abiertas con agua permanente, cercanos a cuencas fluviales o zonas de lagunas, conocidos como Fondos de Cabaña o Campo de Hoyos siendo los antecedentes de la Cultura de las Motillas.

LOS GUERREROS DEL AGUA: LA EDAD DEL BRONCE

Los antecedentes de asentamientos de la comarca de la Edad del Bronce son poblados cercanos a los cauces de los ríos, lagunas, zonas inundables y puntos de agua, junto a caminos o vías de comunicación, así como el control de vados y situados en llano. Serían grupos que han reocupado el territorio basándose en cuestiones económicas apoyados en la explotación de los recursos agrícolas y ganaderos, dando preferencia a la ganadería. Serán conscientes de la posición geográfica estratégica y el aprovechamiento de las antiguas vías de comunicación en todas las direcciones, permitiendo un complejo sistema de intercambios, con el Norte, Sur y el Mediterráneo. Durante el Bronce siguiendo las fuentes escritas y las últimas investigaciones así como las Cartas Arqueológicas, en la comarca de la Mancha hay gran cantidad de yacimientos  que siguen el mismo patrón de asentamiento entre unos y otros; llama la atención la variedad en tipología y dimensiones. Pedro Muñoz durante esta etapa será elegido como un lugar de asentamiento por encontrarse junto a caminos importantes durante este periodo, produciéndose ahora un incremento de las vías de comunicación, los lugares de extracción de materias primas comercializables y el surgimiento de una clase social poderosa ante los demás. Todo el territorio y sobre todo lo que afecta al municipio de Pedro Muñoz durante este periodo estaría atravesado por importantes caminos ganaderos prehistóricos como la Cañada de Andalucía, la Vereda de los Serranos, caminos prerromanos; por donde pasan estos caminos hay abundantes de agua, lo que propiciará buenos pastos, sal disponible por tener lagunas salinas y caminos estratégicos por donde pasar sobre todo con el ganado. Según las características del terreno, con cerros pequeños, vados de ríos, lagunas, ríos estacionales provocan unos asentamientos  determinados y una tipología concreta de los mismos donde predomina el control del agua.

Los tipos de asentamientos más destacados en la comarca son en llano, formando tells artificiales o las llamadas “Motillas” en terreno llano, junto a zonas lagunares o cauces de ríos, en vados… o los llamados Campos de Hoyos. El principal asentamiento de Pedro Muñoz, existiendo otros similares pero de menor envergadura es el Cerro de las Nieves; en esta época no es una motilla propiamente dicha, es más un tell artificial que tendrá continuidad en la etapa posterior. Su situación en muy estratégica localizándose junto a una laguna y el camino que lleva a Pedro Muñoz y las Mesas, tiene un excelente contacto visual con el Cerro de la Virgen de Criptana y el Cerro de Santa Ana en El Toboso. Se encuentra en el paso con otros poblados importantes de la zona en este periodo como los de El Toboso, Vejezate, Campo de Criptana, Villajos o Tomelloso.

Durante esta época el aspecto del poblado del Cerro de las Nieves, después de estudiar otros ejemplos, sería un asentamiento formado por casas probablemente de planta circular en algunas casos y rectangular en otros, sin una ordenación urbana, construidas con los materiales de la zona pero fortificado donde se protegería uno de los principales recursos que tenían, Agua. Era una sociedad principalmente ganadera y comercial con una importante red viaria destacando entre esta sociedad los guerreros, que empezaran a tener una mayor consideración social, cuando se produzca la escasez de agua y haya que defenderla de otras poblaciones cercanos que no tuvieran acceso a este recurso. Por el tipo de restos encontrados en Pedro Muñoz, se puede decir que en esta época tanto por su situación geográfica y por el control del agua y de otros recursos, empezó  a posicionarse como uno de los principales asentamientos de la zona confirmándose en la etapa posterior. 

LOS CARPETANOS: EL CERRO DE LAS NIEVES

Por la situación geográfica del Cerro de las Nieves, durante la época prerromana es difícil determinar qué pueblo era el cual ocupaba esta zona. Surge la duda si estamos en territorio de la Oretania, de la Celtibería o de la Carpetania. Es difícil determinar los límites tanto de la Carpetania como de la Celtibería; en el caso de la Oretania es un poco más sencillo porque loas fuentes clásicas la localizan en el Guadiana. Si observamos los distintos yacimientos del Norte del Guadiana que coincide con nuestra comarca se aprecia que estaríamos en una zona de frontera cultural donde se mezclarían tanto los carpetanos como los celtíberos, recibiendo las influencias culturales de ambos pueblos, predominando los carpetanos. Además nos encontramos con la iberización de la cultura material con las influencias ibéricas. No es una zona pura sino de mestizaje cultural. Por lo tanto estaríamos en una frontera entre la Carpetania y la Celtiberia, dejando al sur la Oretania.

El Cerro de las Nieves durante la década de los 80 tuvo una serie de intervenciones arqueológicas que ayudaron a comprender como era su funcionamiento en la II Edad del Hierro. Tras estas excavaciones se comprueba la importancia de este asentamiento por su valiosa situación estratégica, ya que era un punto de paso desde la zona de Levante hacia la Meseta. Su aspecto físico sería un poblado con una estructura amesetada formando un tell artificial. Era un recinto amurallado que albergaba en su interior la ciudadela formada por las viviendas, zonas artesanales, zonas públicas. Las casas eran durante la I Edad Edad del Hierro de planta circular con zócalo de piedra y paredes de adobe, techumbre vegetal, a modo de castro, durante la II Edad del Hierro la planta de la casa cambia a rectangular con un hogar en el centro y cubetas cuadradas en las esquinas a modo de lugar de almacenamiento, además de bancos corridos adosados a los muros enlucidos. Los suelos eran de arcilla o empedrados según la importancia de la estancia. Los restos hallados permiten establecer que la economía del poblado estaría basada en el pastoreo de cabras y ovejas, predominando el ganado trashumante asi como el intercambio comercial, como se demuestra con cerámicas foráneas aparecidas en dichas excavaciones. La vida del poblado es duradera, ya que se podría decir que es el origen de la población de Pedro Muñoz, encontrando evidencias desde el Paleolítico Medio hasta la Edad Media inclusive. 

LA PRESENCIA ROMANA EN PEDRO MUÑOZ

A pesar de que parece que fue abandonado el Cerro en época romana, no es así, como lo atestiguan los restos de cerámica TSHT y el enterramiento infantil fechado del s.I d. C acompañado de un pequeño ajuar de fíbula de bronce con la inhumación.

Además de estos hallazgos documentados en el Cerro de las Nieves de época romana con la cronología del s. I-II d. C – s. IV d. C cabe destacar junto al río Záncara el puente romano que cubre dicho río, puente formado por tres arcos de medio punto, construido con sillares de gran tamaño. Por este puente y por el lado Este del municipio atraviesa la Calzada romana de iba desde Complutum (Alcalá de Henares) hasta Cartago Nova (Cartagena) vía de comunicación de gran importante durante la época romana, ya que comunicaba el centro peninsular con el Mediterráneo; a día de hoy podemos observar algún que otro resto de la calzada.

A partir del siglo VI, el territorio pasaría a manos de los nuevos pobladores de la península, los visigodos; siendo desconocida su presencia en Pedro Muñoz, pero sí conocida en la comarca, como sucede en Vejezate (Socuellamos) o Campo de Criptana. Después sería un emplazamiento importante musulmán, por su situación estratégica 

LA ORDEN DE SANTIAGO Y PEDRO MUÑOZ

Durante la Edad Media, la Reconquista de estas tierras de manos musulmanas se realiza a través de la labor de las órdenes militares, quedando la comarca de la Mancha bajo el control de la Orden de Santiago con sede en Uclés (Cuenca). Los primeros asentamientos de época medieval y reagrupación con los colonos procedentes de Castilla se situarían cerca del Río Záncara y en el Cerro de las Nieves (que se extendería hasta la Plaza de España, donde actualmente se encuentra el Casco Histórico de Pedro Muñoz).

La fecha exacta de la fundación de Pedro Muñoz no se conoce con precisión; las primeras noticias son de 1234 cuando Fernando III concede a la Orden de Santiago 10 yugadas de las Casas de Pedro Muñoz para unirse al Cortijo de Alcázar; la siguiente fecha donde aparece el nombre de Pedro Muñoz es en 1237 donde pasa a manos de Campo de Criptana.

Son las primeras noticias que tenemos de Pedro Muñoz; según esto parece ser que ya estaban formadas la población en Pedro Muñoz, seguramente desde 1223. Las siguientes noticias que tenemos son de 1324  Alfonso XI le concedió el Privilegio de Villa, en Mérida; en este mismo año el Concejo de la villa recibió una carta-privilegio otorgada por la Orden Militar de Santiago al Concejo de la villa que se le daba la gestión de la casa- torreón del municipio. Durante este siglo XIV se formará el Común de la Mancha allá por 1353; en 1387 a 1409 el maestre de la Orden de Santiago  Lorenzo Suarez de Figueroa que concede el Privilegio de exención de Pago de Portazgo Real.

Durante esta época esta época se comienza a configurar el entramado urbano que nos ha llegado hoy en día. Todo el entramado urbano gira en torno a la plaza, una fortificación y la iglesia. Hay un cambio significativo en los pueblos del Común de la Mancha los cuales  se fortifican y se sitúan en los principales caminos, además de la creación de casas fortaleza para el cobro de portazgos e impuestos de la Orden, de la Corona y de la Iglesia, esto sucederá con Pedro Muñoz.

En  1410 queda abandonado el municipio por la malaria que provocaba la desecación de las lagunas, desapareciendo casi toda la población y desapareciendo el Concejo de la villa, este abandono no será completo del todo pero sí muy significativo. Esta circunstancia la aprovecharon las poblaciones de alrededor como el Toboso, Campo de Criptana, Socuéllamos y Mota del  Cuervo. Esta situación de ocupación de tierras durará más de cien años. 

JUAN MAYORDOMO Y LA EDAD MODERNA

Ante situación y la disconformidad por parte de la Orden de Santiago de no poder cobrar impuestos envía a un ganadero procedente de la Encomienda de Villamayor de Santiago (Cuenca), para la nueva repoblación legal de Pedro Muñoz y la expulsión de los usurpadores de tierras y casas. Llega a Pedro Muñoz con Asensio García, Juan Ortiz, Pedro Delgado, Alonso Galán, entre otros procedentes de la Encomienda de Villamayor de Santiago. Así en 1524 llega Juan Mayordomo a Pedro Muñoz y comienza su periplo por la repoblación y formación de nuevo de Pedro Muñoz en una nueva villa.  En 1531 Doña Isabel (esposa de Carlos I) vuelve a otorgar el privilegio de Villa a Pedro Muñoz, convirtiéndola en “Dos Veces Villa”. A partir del s. XVI se formará el pueblo que conocemos en la actualidad, con la creación de un Mesón- Posada, una carnicería, una botica y la construcción de molinos de viento como en el resto de la comarca. La importancia de Juan Mayordomo es a causa de ser el Primer alcalde documentado de Pedro Muñoz.

Durante el mandato de Felipe II, tras una reorganización administrativa del territorio, privando a los municipios de jurisdicción propia. Así, desde 1566 Pedro Muñoz estará bajo la jusisdicción de Quintanar de la Orden, aunque conservará su título de villa que tanto le constó recuperar. La jurisdicción criminal y civil se les devuelve en 1587 

EL S. XIX Y LA TRANSFORMACIÓN DE LA MANCHA Y PEDRO MUÑOZ

En 1820 la provincia de La Mancha se divide en Mancha Alta y Mancha Baja. Será con la reforma territorial de Javier de Burgos en 1833 cuando se realice la división territorial actual, y Pedro Muñoz quedará incluido en el Partido de Alcázar de San Juan.

El principal fenómeno que tendrá incidencia en la demografía de la provincia será la epidemia de cólera entre 1854 y 1855. En estas localidades la principal actividad económica era la agricultura y la ganadería de tipo lanar. En 1867 y 1868 se sufre una grave crisis de subsistencia, que se incluirá dentro de otra crisis cíclica mayor producida por las malas cosechas, la falta de reservas agrícolas y la especulación sobre estos productos.

Uno de los aspectos más importantes del siglo XIX en nuestro país serán los decretos desamortizadores que provocarán importantes transformaciones en la forma de la propiedad de la tierra. Con la desamortización de Madoz, en Pedro Muñoz son desamortizadas un total de 702 hectáreas, 65 áreas y 91 centiáreas, es decir, el 2,1% del término.

En la provincia de Ciudad Real se mantiene el cultivo de cereal de carácter extensivo y a finales de siglo alcanza mayor importancia la vid. El crecimiento económico se produce por la roturación de nuevas tierras, que como consecuencia deteriora la masa arbórea forestal de montes. Las tierras son vendidas en subastas, manteniendo las grandes propiedades.

A causa de estas transformaciones, las tierras se concentran en pocas manos. Entre los grandes compradores destaca uno de Pedro Muñoz, Ramón Cañas. En esta época en la localidad predominaban las propiedades agrícolas de pequeña y mediana extensión, por lo que la mayor parte de la población se dedicaría a su propia explotación agrícola.

Otro de los aspectos económicos más importantes a destacar en este siglo es la extensión del ferrocarril. En un primer momento, las autoridades prefieren que la vía férrea no atraviese el pueblo, posiblemente por temor a posibles incendios o atropellos. Finalmente se decide que el recorrido del tren se realice por la cercana estación de Záncara. El establecimiento de esta estación de tren provocó el desarrollo de esta zona cercana a Pedro Muñoz. Además, en estas fechas se construyó la fábrica de harinas de la cubeta, un hotel y la carretera que une Pedro Muñoz con Tomelloso que se dirigía hasta Tarragona. Estas mejoras facilitarán el auge de esta zona, aumentando el número de construcciones en ella, edificándose viviendas, bodegas e incluso una iglesia.
A finales de siglo, la principal actividad económica de Pedro Muñoz, al igual que en toda la región, será la agricultura, fundamentalmente el cultivo de la vid. Este tipo de cultivo facilita la pequeña y mediana propiedad, sin embargo la producción obtenida va destinada a grandes propietarios con bodegas para la transformación.